El consumo de noticias ya no empieza en las portadas de los periódicos, ni siquiera en las webs de los grandes medios. Hoy, la puerta de entrada es una pantalla móvil en la que los usuarios deslizan con el pulgar, de manera casi mecánica, entre vídeos cortos. Esta transformación en los hábitos de acceso a la información explica por qué las redacciones, tanto en España como en el extranjero, han convertido el storytelling vertical en el núcleo de sus estrategias de distribución digital.
El Digital News Report 2025 del Reuters Institute confirma la magnitud del cambio: las plataformas de vídeo y redes sociales son ya la principal vía de acceso a noticias entre los menores de 35 años, por delante de la televisión y muy por encima de las webs de los periódicos. El informe revela que un 44 % de los jóvenes de 18 a 24 años consumen noticias a través de redes sociales, especialmente TikTok, Instagram y YouTube Shorts (Reuters Institute, 2025). El World Economic Forum aporta cifras similares: un 38 % de usuarios de entre 25 y 34 años también se informan mayoritariamente a través de vídeos cortos (WEF, 2025). En Estados Unidos, el porcentaje de usuarios de TikTok que utilizan la aplicación para seguir noticias pasó del 22 % al 43 % en solo un año, según Pew Research Center (Reuters, 2023). Lo que en un principio era un canal de entretenimiento juvenil se ha convertido en una puerta de entrada informativa masiva.
El ecosistema que empuja al vídeo vertical
El punto de partida es estructural: el consumo móvil domina el acceso a la información. Según Statista (2025), más del 70 % del tráfico global de internet proviene de dispositivos móviles, y el 95 % de los usuarios accede a redes sociales desde el smartphone. Esto hace que los formatos horizontales, heredados de la televisión y el ordenador, resulten poco naturales para el entorno móvil. A esto se suma el peso de las plataformas: TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts concentran gran parte del tiempo de visionado. Según Social Insider (2025), TikTok mantiene la tasa de engagement más alta, un 2,5 %, frente al 0,5 % de Instagram, y los usuarios pasan 45 minutos por sesión, un tiempo que antes estaba reservado a la televisión o a los portales de noticias.
El Reuters Institute confirma que un 44 % de los menores de 35 años consume noticias principalmente en redes sociales. En EE. UU., el Pew Research Center documenta que los usuarios de TikTok que buscan noticias crecieron del 22 % al 43 % en un año. Estas cifras dejan claro que estas plataformas ya no son un complemento, sino la puerta de entrada al ecosistema informativo.
El vídeo vertical ofrece inmediatez, cercanía y una narrativa adaptada al lenguaje visual del móvil. Instagram refleja la transformación: un 35 % del tiempo total de uso corresponde a Reels (Statista, 2025). Estas cifras explican por qué los medios han dejado de pensar en redes como simples escaparates de titulares y han optado por crear formatos diseñados desde cero para el vídeo vertical.
Los medios que abrieron camino
En Estados Unidos, el Washington Post fue pionero en TikTok. Su experimento mostró que el vídeo corto aumentaba la visibilidad del medio y permitía conectar con audiencias que nunca habían leído el periódico. La clave fue entender que no se trataba de resumir noticias en 30 segundos, sino de adoptar un lenguaje distinto: ganchos iniciales potentes, edición ágil y un tono cercano.
Reuters fue un paso más allá al crear el puesto de social-first video reporter, encargado de generar piezas pensadas específicamente para plataformas sociales (Nieman Lab, 2025). La agencia comprendió que el salto al vertical exige nuevas rutinas de producción, no simples recortes de material existente.
En Europa, el caso de VG (Noruega, grupo Schibsted) es paradigmático. El diario lanzó un reproductor propio de vídeo vertical en su web, con formato “scrollable”, para no depender exclusivamente de las redes sociales. Según la International News Media Association (INMA), esta apuesta disparó el engagement con audiencias jóvenes que antes ignoraban sus contenidos. El proyecto nació como un prototipo mínimo viable y hoy se ha consolidado como parte central de la estrategia digital del medio (INMA, 2023).
Nuevas narrativas, nuevos retos
El storytelling vertical obliga a repensar cómo se cuentan las noticias. No basta con adaptar vídeos tradicionales al formato 9:16: se requieren guiones concebidos para captar la atención en los primeros segundos, estructuras visuales con texto incrustado y narraciones que apelan directamente al usuario. Esto implica cambios en la organización de las redacciones: incorporación de editores especializados en redes, periodistas con conocimientos de edición móvil y equipos híbridos capaces de trabajar con rapidez en distintos lenguajes.
El riesgo es que la lógica de los algoritmos condicione la agenda: los temas más virales no siempre coinciden con los más relevantes. Sin embargo, el potencial para atraer a nuevas generaciones convierte esta estrategia en una apuesta ineludible para la supervivencia de los medios.
Estrategias editoriales: del “repurposing” al “social-first”
Los medios internacionales han replanteado sus estrategias en dos fases:
- Repurposing: adaptar material audiovisual horizontal (TV, reportajes, entrevistas) al formato vertical, con recortes, subtítulos permanentes y simplificación de piezas largas.
- Social-first: creación de equipos dedicados a producir piezas pensadas desde el inicio para TikTok, Reels o Shorts. INMA documenta que los vídeos creados ad hoc logran hasta un 30 % más de alcance orgánico que los reutilizados.

Los riesgos
Los informes de INMA sobre Q1 y Q2 2025 —es decir, los dos primeros trimestres del año—, basados en información de un grupo de 50 medios de comunicación a través de distintas plataformas, muestran que, aunque TikTok sigue siendo la plataforma que genera más engagement —más de 2.400 millones de interacciones—, también es la más volátil, con caídas de hasta el 31 %. Esto evidencia que construir una estrategia basada únicamente en una plataforma es arriesgado.
Los datos refuerzan la necesidad de diversificar la distribución de contenido, usar las plataformas para generar confianza con la audiencia y estar preparados para pivotar hacia nuevas herramientas emergentes. Para los medios, el aprendizaje es claro: combinar contenido vertical nativo, equipos especializados y distribución multicanal es la fórmula para mantener relevancia y engagement en un ecosistema digital cada vez más competitivo.

